La Defensoría del Pueblo ha prendido las alarmas porque este año han aumentado las denuncias contra miembros del Ejército por ejecuciones arbitrarias cometidas entre 2008 y 2009. Por ejemplo, en enero recibieron la denuncia de un caso de muerte fuera de combate en Risaralda y dos en Arauca, una masacre en Izá (Cauca) y una desaparición forzada en el Valle. En febrero registraron seis quejas: dos en Huila, dos en Quindío, una en Caquetá y una en Putumayo. Y en marzo recibieron cuatro denuncias por ejecuciones arbitrarias en Titiribí (Antioquia), Cali y Bogotá, atribuidas a la Policía, y una en Montería atribuida al Ejército. Lea más dando clic aquí