El 28 de julio de 2010, el secretario general de la Presidencia de la República, Bernardo Moreno, acudió a la Fiscalía General y durante ocho horas respondió un interrogatorio para aclarar su participación en la eventual petición y recepción de información sobre seguimientos ilegales a magistrados de la Corte Suprema de Justicia, políticos de oposición y periodistas.
Al mismo tiempo que Moreno contaba su versión en el búnker, el fiscal 8 delegado ante la Corte, Misael Rodríguez, presentó ante un juez la resolución de acusación contra Tabares y otros cuatro funcionarios más del DAS acusados de los delitos de concierto para delinquir, prevaricato por acción, abuso de función pública y violación ilícita de comunicaciones agravada. El fiscal anunció que durante el juicio, que comenzará dentro de tres semanas, se presentarán 127 pruebas y varios testigos para demostrar el espionaje del DAS. Con el anuncio del juicio contra estos cinco funcionarios, los primeros de más de 20 que están siendo investigados, el caso del DAS entra en una etapa crucial. Pero no sólo porque finalmente se llegó a juicio, después de 18 meses de que SEMANA denunció lo que ocurrió en el organismo de inteligencia. Es crucial porque a medida que se acerca ese momento y muchos de los hechos revelados han sido confirmados por la Fiscalía, se han incrementado las amenazas a personas clave para la investigación. Lo que al parecer se busca es intimidar y amedrentar a quienes conocieron y cumplieron órdenes ilegales en el caso del espionaje. En algunos casos el objetivo de ocultar la verdad por esos métodos se ha cumplido. Lea más...